Contra los contagios.

Yo no he cambiado, soy el mismo que cuando venía alguien a la oficina con síntomas de enfermedad, moqueando y tosiendo, le echaba la bronca y le pedía que se marchara a casa para no repartir su enfermedad entre los demás. Sabíamos que el enfermo con síntomas sí tenía carga viral suficiente y la desparramaba con sus toses y estornudos.

Pero soy el mismo que aun no se ha hecho una PCR porque no estoy enfermo ni desparramando nada.

Esos mismos retardados que venían a la oficina sabiéndose enfermos y tosiendo que me discutían el marcharse, que acababan enfermando a los demás, son los que ahora llevan la PCR marcada en la fosa nasal y piden pasaportes de salud. Lo digo porque lo sé, los mismos. Ellos sí han cambiado.

En breve me tocará negarme por exigencias profesionales y me meteré en problemas, quizás pierda la faena, porque NO ESTOY ENFERMO, CABRONES y no tengo que demostrároslo cagaos de mierda amariconaos.

Igual empiezo a pedirles a todos analíticas de tuberculosis o de anticuerpos del SIDA.

NO QUERÉIS LÍOS

En breve os multarán y quitarán puntos si en el exacto momento en que paséis bajo el licotero o la cámara no lleváis las dos manos al volante y os parecerá bien.

Ya os han prohibido bajo multa pagar con billetes de vuestro dinero más de 1.000 € con la excusa pre-crimen de que sois sospechosos, todos, de blanqueo de dinero y os parece bien o, peor, ni os habéis enterado.

Con el tiempo os multarán por no llevar las dos manos al volante en la posición correcta, las diez y diez y os parecerá bien también.

Espíritu cientëfíco

Existe un pequeño porcentaje de la población, supongo que en su mayoría “pollaviejas”, que aún recuerdan aquello del método científico y no están envueltos en ninguna inercia de intereses. De entre ellos algunos nos hemos dedicado a leer a los “otros” científicos, no a esa señora nueva a la que llaman “LaCiencia” que es consenso dictado y que está en boca de todos los anormales y retrasados que inundan los medios y las redes.


Ese pequeño porcentaje duda y se resiste al tratamiento inyectable, por mínima precaución, no creo que sea más de un 5 o 10 %. De entre estos, los que resistirán conforme aumenten las amenazas en el trabajo, del pasaporte y los pagos por no estar “certificado” serán a su vez no más de un 5-10 %. Es decir finalmente una franja de población totalmente despreciable y soslayable. Estamos muertos.


Por cierto, ya he visto una anuncio televisivo ayer de no sé qué mierda en el que usan como argumento de venta y autoridad a la señora esa “LaCiencia”. No hablan ya de estudios, o recomendaciones de dentistas, es “LaCiencia” la que lo dice. Y así todo.

Me duele el celebro.

Llevo unos cuarenta años pisando mierda de cerdo, vaca, ternero, pollo y ganadero. Hay cienes de enfermedades transmisibles (zoonóticas) entre las que he navegado sin pillar ni una sola en esos cuarenta años.

¡Así de difícil es! Pero vosotros vais con el bozal a cuarenta grados. Me duele el celebro cada vez que os veo y cada vez que pienso lo gilipollas que sois.

PERFECCIÓN

Es muy sencillo de entender para cualquiera que haya leído un libro o dos y vivido aunque sea media vida de las de verdad.

El nazismo, el castrismo o cualquier otra dictadura corriente tienen entre un treinta y un cuarenta por ciento, no de oposición, sino de gente en desacuerdo que no se atreve a levantar la voz.

La perfección se obtiene por primera vez en la historia con la puta dictadura del bicho, en la que no existe desacuerdo más alla de un cinco o diez por ciento de la población. Es perfecta porque la ejerce, no un gerifalte, sino la mayoría bovina. Contra eso nada es posible.

Generación hijueputa.

A los únicos que el virus chino mataba, a los viejos, a esos los encerrasteis y tirasteis la llave para que ni siquiera fueran visitados. Y os parece bien aún hoy.

Me dais asco, cobardes, el asco más profundo que he sentido en toda mi larga vida. Llega a ser físico a veces, hasta el borde del inicio de una arcada.

Os pareció y os parece bien matar a los viejos no asistiéndolos y prohibiendo su ingreso en los hospitales para protegeros vosotros, nenazas cobardes y a vuestro hijos, esos que todos y cada uno de vosotros (y ellos) creéis que son especiales, artistas en potencia o grandes hombres futuros, cuando ellos y vosotros sois en realidad la generación más prescindible de la historia y así creo que ella os lo hará ver y pagar.

Fueraparte de que os parezca bien la atroz dictadura que nos están metiendo por el culo, pero vuestro pecado vomitivo fue asesinar a los viejos encerrándolos para que no os contagiaran. Hijosdeputa.

Cobardes.

Me dais asco, tanto que llega a impedirme desenvolverme en la vida con cierta normalidad.

La indiferencia de un pueblo sano

El Liberal de Bilbao

Cuando Maite Pagazaurtundua propuso ayer en Miravalles guardar un minuto de silencio por las víctimas de Josu Ternera, los que estábamos allí nos callamos. La sirena del pueblo, que había comenzado a sonar en cuanto los organizadores del acto llegaron al frontón, siguió sonando. La consecuencia fue que los insultos se escucharon aún mejor.
Antes de eso un comité de periodistas con cámaras y de vecinos, también con cámara -era difícil distinguirlos- se había agrupado en la ermita en la que nos fuimos juntando quienes habíamos decidido asistir al acto de Ciudadanos. Todavía no decían nada. El mensaje lo habían delegado en pancartas como la que colgaba de la estación de tren, “Ugaon ez zarete ongi etorriak”, (No sois bienvenidos en Ugao), y en algunas de las ventanas. En una de ellas se podía distinguir una foto con la cara del etarra Josu Ternera, el vecino Urrutikoetxea, y otro mensaje:…

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